Investigadoras de AZTI, socio del proyecto BIOTEGANIA, en colaboración con la Universidad del País Vasco (EHU), han demostrado el potencial de un cóctel de bacteriófagos para controlar Campylobacter en avicultura, uno de los principales retos de seguridad alimentaria asociados a la producción avícola.
La campilobacteriosis es la zoonosis bacteriana más notificada en Europa y una de las principales causas de gastroenteritis alimentaria en todo el mundo. La bacteria responsable, Campylobacter, encuentra en las aves de corral uno de sus principales reservorios, por lo que reducir su presencia en granja es una de las estrategias más eficaces para mejorar la seguridad alimentaria.
El estudio evalúa el potencial de los bacteriófagos como herramienta de biocontrol frente a Campylobacter en avicultura y propone un modelo experimental que puede acelerar el desarrollo de nuevas estrategias para reducir este patógeno en la cadena alimentaria.
¿Qué son los bacteriófagos y por qué generan tanto interés?
Los bacteriófagos, o simplemente fagos, son virus naturales capaces de infectar y destruir bacterias específicas. A diferencia de los antibióticos, actúan de forma muy selectiva, eliminando únicamente las bacterias diana y respetando el resto de microorganismos beneficiosos presentes en el entorno o en el organismo animal.
Esta capacidad los convierte en una alternativa prometedora para afrontar uno de los grandes desafíos actuales de la producción animal y la salud pública: la aparición y expansión de bacterias resistentes a los antibióticos. Además, su origen natural y su elevada especificidad hacen que despierten un creciente interés como herramienta complementaria dentro de las estrategias de bioseguridad y control microbiológico.
Un cóctel de fagos frente a Campylobacter
En el estudio, el equipo investigador desarrolló y evaluó un cóctel compuesto por cuatro bacteriófagos seleccionados por su capacidad para infectar distintas cepas de Campylobacter jejuni y Campylobacter coli, las especies más relevantes desde el punto de vista sanitario y las principales responsables de la campilobacteriosis humana.
Los resultados mostraron que la combinación de fagos presentaba una amplia capacidad de actuación frente a diferentes cepas del patógeno. Este aspecto es especialmente importante para su aplicación práctica, ya que en las explotaciones avícolas pueden coexistir múltiples variantes bacterianas y una estrategia eficaz debe ser capaz de actuar frente a la mayor diversidad posible de cepas.
¿Cómo evaluar nuevas estrategias antes de aplicarlas en granja?
Antes de trasladar cualquier solución innovadora a condiciones reales de producción es necesario comprobar su eficacia y seguridad mediante modelos experimentales adecuados.
Para ello, el equipo utilizó Galleria mellonella, conocida como la polilla de la cera, un organismo ampliamente empleado en investigación microbiológica como modelo intermedio previo a ensayos en animales de producción. El estudio aporta además uno de los primeros enfoques que evalúan la eficacia de bacteriófagos frente a Campylobacter en este modelo experimental. Este sistema permite obtener información relevante de forma rápida, reproducible y con un menor impacto ético.
Las larvas infectadas con Campylobacter y tratadas con el cóctel de bacteriófagos mostraron una supervivencia significativamente superior (hasta un 57,5% frente al 25,5% en grupos control). Estos resultados respaldan el potencial de los fagos para controlar la infección y demuestran la utilidad de Galleria mellonella como herramienta para evaluar nuevas soluciones destinadas a la producción avícola.
Hacia una cadena alimentaria más segura y con menor uso de antibióticos
La resistencia a los antimicrobianos constituye una de las principales amenazas para la salud global y requiere soluciones alineadas con el enfoque One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental. En este contexto, reducir la presencia de Campylobacter en las explotaciones avícolas puede contribuir a disminuir el riesgo de contaminación de los alimentos desde el origen y, al mismo tiempo, contribuir a reducir la dependencia de los tratamientos antibióticos.
Los resultados obtenidos refuerzan el potencial de los bacteriófagos como herramienta complementaria a las medidas tradicionales de bioseguridad y control sanitario. Además, ponen de manifiesto la utilidad de modelos experimentales alternativos, como Galleria mellonella, para acelerar la evaluación de nuevas soluciones antes de su aplicación en granja.
La siguiente fase del proyecto permitirá seguir desarrollando y seleccionando cócteles de fagos más eficaces, incluyendo su evaluación en modelos experimentales intermedios y su validación en condiciones reales de producción, con el objetivo de acercar esta tecnología a su futura aplicación como estrategia de biocontrol frente a Campylobacter en la industria avícola.
Autores del estudio científico
Este artículo divulgativo se basa en el trabajo de:
Estibaliz Ruiz-Santamaría¹², Amaia Lasagabaster¹, Gaizka Carregal2, Katherine Miranda-Cadena2 y Estibaliz Mateo²
Afiliaciones
¹ Área de Seguridad Alimentaria, AZTI, Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia, Astondo Bidea, Edificio 609, 48160 Derio, Bizkaia, España
² Departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología, Facultad de Farmacia, Universidad del País Vasco (UPV/EHU), Paseo de la Universidad 7, 01006 Vitoria-Gasteiz, Álava, España
Referencia
Este artículo se basa en el estudio “Broad-Spectrum Phage Cocktail Targeting Campylobacter Improves Survival in Galleria mellonella, a Bridging Host Model for Poultry Biocontrol”, publicado en la revista Frontiers in Microbiology (2026).
DOI: https://doi.org/10.3389/fmicb.2026.1744469
