Una investigación realizada en 480 cerdos de 24 explotaciones españolas identifica el potencial de la proteína Pig-MAP para diferenciar distintos grados de sintomatología digestiva. Los resultados abren nuevas posibilidades para mejorar la evaluación sanitaria y el seguimiento de los animales en las granjas porcinas.
El reto de evaluar los problemas digestivos en porcino
Los problemas digestivos son uno de los desafíos sanitarios habituales en las explotaciones porcinas. Pueden afectar al bienestar de los animales, comprometer su crecimiento y generar pérdidas económicas. Sin embargo, no todos los animales presentan la misma gravedad ni las mismas alteraciones fisiológicas.
Aunque la observación de los signos clínicos sigue siendo fundamental, los análisis sanguíneos pueden aportar información complementaria sobre los procesos inflamatorios y metabólicos que se producen en el organismo. Identificar biomarcadores asociados a la gravedad de los síntomas permitiría avanzar hacia una evaluación sanitaria más precisa y adaptada a cada situación.
BIOTEGANIA estudia la respuesta inflamatoria y metabólica de 480 cerdos
En el marco del proyecto BIOTEGANIA, investigadores de la Universidad CEU Cardenal Herrera y Grupo Jorge han desarrollado un estudio para analizar las diferencias bioquímicas e inflamatorias entre cerdos sanos y animales con sintomatología digestiva.
La investigación, presentada en el XLV Congreso ANAPORC, ha analizado 480 cerdos de capa blanca procedentes de 24 granjas de Huesca, Teruel y Zaragoza. De ellos, 375 estaban sanos, 84 presentaban síntomas digestivos leves y 21 tenían síntomas severos.
El equipo investigador estudió diferentes parámetros sanguíneos relacionados con el metabolismo (entre ellos glucosa, colesterol, triglicéridos y β-hidroxibutirato) y con la inflamación: proteína C reactiva (PCR) y proteína de fase aguda mayor porcina (Pig-MAP).
El objetivo era identificar qué indicadores podían ayudar a distinguir los distintos grados de gravedad clínica.
Pig-MAP, un indicador prometedor de la gravedad clínica
El principal hallazgo del estudio está relacionado con Pig-MAP, una proteína cuya concentración en sangre puede variar como respuesta a procesos inflamatorios.
Los investigadores observaron diferencias significativas entre los tres grupos clínicos. Los animales con síntomas digestivos severos presentaron concentraciones de Pig-MAP de 1,00 mg/mL, frente a los 0,50 mg/mL registrados en los casos leves y los 0,63 mg/mL de los animales sanos.
Pig-MAP fue el único de los biomarcadores estudiados que permitió diferenciar significativamente los tres niveles de gravedad clínica, con un incremento en los casos severos.
También se identificaron diferencias en otros dos parámetros: la proteína C reactiva (PCR), relacionada con la inflamación aguda, alcanzó sus valores más altos en los casos leves y no siguió un patrón ligado a la gravedad, lo que es compatible con una respuesta rápida y temprana y el β-hidroxibutirato, asociado al metabolismo energético. Este último presentó valores más elevados en los animales con síntomas severos, un resultado compatible con una reducción de la ingesta de alimento.
Sin embargo, estos indicadores no mostraron la misma capacidad que Pig-MAP para distinguir los tres grupos.
Otro resultado relevante es que la comparación general entre animales sanos y enfermos no reveló diferencias significativas. Estas aparecieron al separar los casos leves de los severos, lo que pone de manifiesto la importancia de tener en cuenta la gravedad de los síntomas al interpretar los análisis.
¿Cómo puede contribuir este avance a mejorar la sanidad porcina?
La identificación de biomarcadores asociados a distintos niveles de gravedad clínica abre nuevas posibilidades para desarrollar herramientas de evaluación y seguimiento sanitario en las explotaciones.
En el futuro, la incorporación de estos indicadores a los protocolos veterinarios podría contribuir a:
- Mejorar la evaluación de los animales con problemas digestivos, complementando la observación clínica con información bioquímica.
- Diferenciar distintos niveles de gravedad, facilitando una caracterización más precisa del estado sanitario.
- Desarrollar paneles de biomarcadores que combinen indicadores inflamatorios y metabólicos para obtener una visión más completa de la respuesta del organismo.
- Apoyar el seguimiento de la evolución clínica, una aplicación potencial que requerirá estudios adicionales.
Aunque todavía es necesario validar su aplicación práctica, los resultados aportan una base científica para avanzar hacia herramientas que ayuden a los profesionales veterinarios a tomar decisiones mejor fundamentadas.
Hacia una vigilancia sanitaria más precisa
Esta investigación pone de manifiesto el potencial de combinar la observación clínica y los análisis bioquímicos para comprender mejor los problemas digestivos en porcino.
Los resultados también refuerzan una idea importante: para evaluar el estado sanitario de los animales no basta con identificar la presencia de síntomas; también es necesario conocer su gravedad y las alteraciones fisiológicas asociadas.
Este enfoque se enmarca en los objetivos de BIOTEGANIA, un proyecto que combina biotecnología, herramientas digitales y análisis de datos para desarrollar nuevas estrategias de prevención, bioseguridad y control sanitario en explotaciones porcinas y avícolas.

